A unos cinco kilómetros del lugar, un radiante espectáculo comienza a ocurrir. Una proliferación de plancton luminoso recorre las aguas. Estos organismos tienen, durante el día, la apariencia de flores y durante la noche, destellan como las joyas más finas.  Muchos consideran a estos seres las luciérnagas del mar y es común verlos en la costa de California. Esta noche su irradiación es única y mayor a la de cualquier otra ocasión, tal vez, a causa de un mar excesivamente claro y sin olas, como si todas las tempestades hubieran desaparecido y quedara lugar para la luz. Pero no solo es eso, sino que la cantidad este año es mucho mayor de la esperada. Parece, en verdad, un manto azul fluorescente que enciende el agua inspirando una mística especial. La velocidad con la que esas luces vivientes se desplazan a la playa ya es tal que marcan un récord. Nadie lo hubiera imaginado, pero la trayectoria de estos pequeños faroles los lleva directamente a los pies de Mila y Mariano, que, ajenos a lo que están a punto de presenciar, conversan animadamente en la playa.

El encuentro de los peces Koi

Penguin Random House

– COMENTARIOS –

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *